Capítulo 11
Jornada 2: Escena I
A secreto agravio, secreta venganza · Pedro Calderón de la Barca
A secreto agravio, secreta venganzaJornada segunda
Escena primera
Sala en casa de Don Lope en Lisboa.
SIRENA, MANRIQUE.
MANRIQUE
Sirena de mis entrañas,
que para aumentar mi pena
eres la misma Sirena,
que enamoras y engañas:
duélate ver el rigor
con que tratas mis cuidados;
que también a los criados
hiere de barato amor.
Dame un favor de tu mano.
SIRENA
Pues ¿qué puedo darte yo?
MANRIQUE
Mucho puedes; pero no
quiero bien más soberano
que aquese verde listón,
con que yaces declarada
por dama de la lazada
o fregona del tusón.
SIRENA
¿Una cinta quieres?
MANRIQUE
Sí.
SIRENA
Ya aquese tiempo pasó,
que un galán se contentó
con una cinta.
MANRIQUE
Es así;
pero si yo la tuviera,
desparramando concetos,
mil y ciento y un sonetos
hoy en tu alabanza hiciera.
SIRENA
Por yerme tan soneteada
te la doy; y vete ahora,
porque viene mi señora.
(Vase Manrique.)