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Portada de Drácula, de Bram Stoker

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Drácula

Bram Stoker

Publicado
1897
Original en
inglés
Estado
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Guía de lectura

De qué se trata

Jonathan Harker es un abogado joven de Londres, recién recibido y comprometido con Mina, una maestra. Su estudio lo manda a un viaje de negocios a los Cárpatos: un noble de Transilvania quiere comprar una propiedad en Inglaterra y necesita que alguien le explique los papeles. El viaje empieza como una aventura turística, con comidas raras y paisajes imponentes, pero en cada parada los aldeanos lo miran con lástima, le regalan crucifijos y se persignan cuando nombra su destino.

El conde lo recibe en un castillo en ruinas, a medianoche, con una cortesía impecable. Es un anfitrión culto y atento que nunca come delante de él, que no se refleja en el espejo de afeitar y que parece saber demasiado sobre Inglaterra. Muy pronto Harker entiende que las puertas del castillo están cerradas con llave, y que él no es un huésped sino un prisionero.

Mientras tanto, en Inglaterra, Mina visita a su amiga Lucy Westenra en el pueblo costero de Whitby. Lucy es alegre, encantadora y tiene tres pretendientes. Una noche de tormenta, un barco ruso encalla en el puerto sin nadie vivo a bordo, y de él baja un perro enorme que desaparece en la oscuridad. Poco después, Lucy empieza a caminar dormida y a enfermarse de una manera que ningún médico entiende.

Personajes principales

  • El conde Drácula: el aristócrata transilvano que quiere mudarse a Londres. Aparece en persona mucho menos de lo que se cree, y su ausencia lo vuelve más amenazante.
  • Jonathan Harker: el abogado que viaja a Transilvania. Su diario abre la novela y es uno de sus tramos más escalofriantes.
  • Mina Murray: la novia de Jonathan. Inteligente, organizada y valiente, es la que reúne, ordena y transcribe todos los documentos que forman el libro.
  • Lucy Westenra: la amiga de Mina, una joven de la alta sociedad cuya enfermedad pone en marcha la investigación.
  • Abraham Van Helsing: un médico y profesor holandés, sabio en ciencias y en supersticiones antiguas, que llega a Inglaterra para ayudar con un caso que nadie más sabe interpretar.
  • John Seward: un joven médico que dirige un manicomio cerca de Londres y graba su diario en un fonógrafo.
  • Renfield: un paciente de Seward que come moscas y arañas, y que parece saber cuándo se acerca algo que los demás no ven.
  • Arthur Holmwood y Quincey Morris: dos de los pretendientes de Lucy, un aristócrata inglés y un aventurero texano.

Temas

El miedo a lo extranjero. El conde viene de los márgenes de Europa para instalarse en el corazón del imperio británico. Muchos lectores ven en la novela la ansiedad victoriana frente a lo que llega de afuera y amenaza con contaminar lo propio.

Modernidad contra superstición. Los personajes usan los inventos más nuevos de su época: el fonógrafo, la máquina de escribir, la taquigrafía, los trenes y el telégrafo. Pero para vencer a un enemigo antiguo van a necesitar también conocimientos que la ciencia desprecia.

Sexualidad y represión. El vampiro seduce, muerde, transforma. Detrás del terror hay una lectura sobre el deseo, especialmente el femenino, en una sociedad que lo vigilaba de cerca.

La amistad y el trabajo en equipo. A diferencia de muchas historias de terror, acá el mal no se enfrenta en soledad: un grupo de personas comunes se organiza, comparte información y se cuida.

La forma del libro. Drácula está armado con diarios, cartas, telegramas, recortes de diarios y hasta el cuaderno de bitácora de un barco. Esa estructura de expediente lo vuelve sorprendentemente moderno: el lector arma el rompecabezas junto con los personajes.

El autor y su época

Bram Stoker nació en Dublín en 1847. Pasó sus primeros años enfermo y en cama, escuchando las historias que le contaba su madre, entre ellas relatos de epidemias y leyendas irlandesas. Se recuperó, fue un buen atleta en el Trinity College y trabajó como funcionario público en Dublín, mientras escribía críticas de teatro en sus ratos libres.

Una de esas críticas lo acercó al actor Henry Irving, la gran estrella del teatro inglés, que lo contrató como administrador del Lyceum Theatre de Londres. Stoker ocupó ese puesto casi treinta años, organizando giras y atendiendo a la sociedad más elegante de la época, y escribió sus novelas en el tiempo que le quedaba. Para Drácula investigó durante años: leyó sobre folclore de Europa oriental, sobre geografía de Transilvania y sobre un voivoda histórico del siglo XV a quien llamaban Drácula, del que tomó el nombre.

La novela se publicó en 1897, el año del jubileo de diamantes de la reina Victoria, en el apogeo del Imperio británico. Tuvo buenas críticas y ventas razonables, pero su fama enorme llegó después de la muerte de Stoker, en 1912, gracias al teatro y al cine.

Por qué se sigue leyendo

Porque es el origen del vampiro moderno. Casi todo lo que el cine, la televisión y la literatura repitieron durante un siglo, el castillo, la capa, los colmillos, el ajo, el crucifijo, la luz del día, está acá organizado por primera vez en una historia que todavía da miedo.

Porque leerlo después de haber visto tantas versiones es descubrir otra cosa: un relato de suspenso armado con documentos, con escenas memorables como la llegada del barco fantasma a Whitby o las noches de Harker en el castillo, y con personajes, sobre todo Mina, mucho más interesantes de lo que las adaptaciones dejan ver.

Y porque, como todos los grandes monstruos, Drácula cambia de significado con cada época: lo que un lector victoriano temía no es lo mismo que teme uno de hoy, pero el escalofrío sigue funcionando.