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Portada de Frankenstein, de Mary Shelley

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Frankenstein

Mary Shelley

Publicado
1818
Original en
inglés
Estado
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Guía de lectura

De qué se trata

La novela empieza lejos de cualquier laboratorio: en el océano helado del Ártico. Robert Walton, un explorador inglés que sueña con llegar al polo, le escribe cartas a su hermana desde un barco atrapado entre bloques de hielo. Un día, la tripulación ve a lo lejos una figura gigantesca que cruza el hielo en un trineo tirado por perros. Al día siguiente rescatan a otro hombre, agotado y medio congelado, que venía siguiendo a esa figura. Se llama Victor Frankenstein, y antes de que sea tarde quiere contarle a Walton su historia, como advertencia.

Victor creció en Ginebra, en una familia acomodada y amorosa. De joven se obsesionó con los viejos alquimistas que buscaban el elixir de la vida, y cuando fue a estudiar a la universidad de Ingolstadt descubrió en la química y la anatomía modernas una ambición mayor: descubrir el principio de la vida y darla él mismo. Durante dos años trabajó en secreto, encerrado, juntando materiales en cementerios y salas de disección. Una noche lluviosa de noviembre, su criatura abrió los ojos.

Lo que siente Victor en ese momento no es triunfo, sino horror. Y lo que hace a continuación, huir y abandonar a ese ser recién nacido, es el comienzo de todo lo que sigue. La criatura, sola en un mundo que la rechaza a primera vista, va a aprender a hablar, a leer y a pensar. Y va a tener preguntas para su creador.

Personajes principales

  • Victor Frankenstein: el científico. Brillante, apasionado y egoísta; incapaz de hacerse cargo de lo que hizo. Cuenta su historia con una mezcla de culpa y de autocompasión que conviene leer con distancia.
  • La criatura: nunca tiene nombre en la novela (Frankenstein es el apellido de su creador, no el suyo). Lejos del monstruo torpe de las películas, es elocuente, sensible y culta, y su relato de cómo descubrió el mundo es uno de los momentos más conmovedores del libro.
  • Robert Walton: el explorador que escucha. Su propia ambición de gloria lo vuelve un espejo de Victor.
  • Elizabeth Lavenza: criada con Victor como una hermana, es su compañera desde la infancia.
  • Henry Clerval: el mejor amigo de Victor, alegre y generoso, amante de la literatura y los idiomas.
  • La familia De Lacey: una familia pobre que vive en una cabaña en el bosque, y que la criatura observa a escondidas para aprender lo que es la vida humana.

Temas

La responsabilidad del creador. La gran pregunta del libro no es si se puede crear vida, sino qué se le debe a lo que uno crea. Victor da la vida y después se desentiende; la criatura le reclama lo que cualquier hijo podría reclamar.

La ciencia y sus límites. Escrita cuando la electricidad y la anatomía despertaban asombro y miedo, la novela es considerada por muchos el comienzo de la ciencia ficción. No condena la ciencia, pero sí la ambición que no mide consecuencias.

El rechazo y la soledad. La criatura no nace mala: se vuelve violenta después de ser rechazada una y otra vez por su aspecto. El libro se pregunta qué hace de alguien un monstruo, y la respuesta incomoda.

La naturaleza como consuelo. Los Alpes, los glaciares, los lagos suizos aparecen como paisajes sublimes que calman o abruman a los personajes. Es una novela profundamente romántica.

El doble. Creador y criatura se persiguen, se reflejan y terminan pareciéndose. Muchos lectores ven en ellos dos mitades de una misma persona.

La autora y su época

Mary Wollstonecraft Godwin nació en Londres en 1797. Su madre, Mary Wollstonecraft, fue una de las primeras defensoras de los derechos de la mujer, y murió pocos días después del parto. Su padre, William Godwin, era un filósofo político famoso. Mary creció rodeada de libros y de las visitas de escritores y pensadores. A los dieciséis años se enamoró del poeta Percy Bysshe Shelley, que estaba casado, y se fue con él a Europa; se casaron años más tarde.

En el verano de 1816, que fue frío y lluvioso en toda Europa, la pareja se instaló a orillas del lago de Ginebra, cerca de lord Byron y de su médico, John Polidori. Encerrados por el mal tiempo, leían historias de fantasmas, y Byron propuso que cada uno escribiera una. Mary tardó días en encontrar la suya; cuando la encontró, empezó a escribir lo que se convertiría en Frankenstein. Tenía dieciocho años. La novela se publicó en 1818 sin el nombre de la autora, y muchos supusieron que la había escrito Percy. En 1831 Mary publicó una versión revisada, con un prólogo donde contó cómo nació la idea.

Su vida estuvo marcada por las pérdidas: murieron tres de sus cuatro hijos y su marido se ahogó en 1822. Siguió escribiendo novelas, relatos y biografías hasta su muerte, en 1851.

Por qué se sigue leyendo

Porque la historia que todos creen conocer es muy distinta de la que Mary Shelley escribió. Quien llega esperando un monstruo con tornillos en el cuello encuentra una novela filosófica, epistolar, llena de paisajes y de preguntas morales, donde el monstruo es el personaje que mejor habla.

Y porque sus preguntas se volvieron más urgentes con el tiempo. En una época de inteligencia artificial, ingeniería genética y tecnologías que avanzan más rápido que nuestra capacidad de pensarlas, la historia de un creador que no se hace cargo de su creación sigue siendo una advertencia vigente.