Saltar al contenido
Granada. Poema oriental

Capítulo 18 de 41

Índice

Capítulo 18

Tomo Segundo, libro quinto: «Narración», Granada. Poema oriental

Granada. Poema oriental · José Zorrilla

VI

«¡Ay de mi Alhama!» en su palacio dijo
Muley, que aun suya en su dolor la llama:
Y el eco triste, de sus techos hijo,
   Suspiró: «¡Alhama!»

Desde las torres del gentil palacio
Bajó en las brisas, y de rama en rama
Corrió los huertos y gimió el espacio:
   «¡Ay de mi Alhama!»

Llegó hasta el vulgo la terrible nueva.
¿Quién para el vuelo de la errante fama?
Su voz diciendo en la ciudad se eleva:
   «¡Ay de mi Alhama!»

La turba ociosa, de pavor transida,
La aciaga nueva por doquier derrama:
Doquier repiten por donde es oída:
   «¡Ay de mi Alhama!»

El ruin villano y el audaz guerrero,
El noble altivo y la orgullosa dama
Dicen, llorando con el pueblo entero:
   «¡Ay de mi Alhama!»

Y el pueblo entero del palacio augusta
Corre á las puertas, y furioso clama
Con voz que impone á sus vivientes susto:
   «¡Ay de mi Alhama!»

La guardia negra que á Muley defiende
«¡Atrás!» las picas enristrando esclama:
Se irrita el pueblo, y el clamor se extiende
   «¡Ay de mi Alhama!»

Las régias salas el motín conturba
Que en torno de ellas cual tormenta brama,
Y al grito tiemblan dé la airada turba:
   «¡Ay de mi Alhama!»

Muley no duerme: cinco mil guerreros
En quienes arde del honor la llama,
De sus legiones manda delanteros
   Ir sobre Alhama.

Y al caer la noche, gineteando al frente
De hueste inmensa que la lid reclama,
Partió gritando con su armada gente:
   «¡Venganza á Alhama!»

«¡Venganza á Alhama!» Repitió la plebe
Que al rey valiente y vengador aclama:
«¡Aláh, le dijo, la victoria lleve
   Contigo á Alhama!»

Mas ¿quién penetra en el destino obscuro
De su ancho velo por la espesa trama?
Voz misteriosa suspiró en el muro:
   «¡Ay de mi Alhama!»

Eco siniestro, que la fé desmiente
De los Muslimes y á su rey infama,
Toda la noche repitió doliente:
   «¡Ay de mi Alhama!»

¡Tal vez las almas de los muertos, cuyos
Miembros sin tumba el agua desparrama
De los nublados, piden á los suyos
   Tierra en Alhama!