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Metamorfosis

Capítulo 123 de 161

Índice

Tomo III · Libro décimo · Capítulo 123

Fábula X

Metamorfosis · Ovidio

NACIMIENTO DE ADONIS.

„El incestuoso feto que Mirra tenia en su vientre antes de su transformacion creció,1 y se puso despues de ella á punto de salir á luz, para lo cual buscaba camino por donde echarse fuera, y dejar el seno materno. El vientre se entumecia debajo de la corteza, y el peso hacia extender y dilatar al árbol, sin que los dolores pudiesen explicarse por falta de voz, ni en aquel aprieto de la parturienta pudiese ser invocada Lucina. El árbol tomó una postura semejante á la de una muger que hace esfuerzos para el parto, y encorvándose daba continuos gemidos, y se humedecia con las gotas que destilaba á manera de lágrimas. Lucina propicia acudió á los ramos y troncos que tristemente rechinaban, aplicó á ellos sus manos, y pronunció las palabras y cláusulas que sirven para facilitar los partos. Por la eficacia de ellas se abrió el árbol, y por la abertura de su corteza salió vivo un niño, y empezó á llorar. Las Náyades le pusieron sobre la mullida yerba, y le ungieron y bañaron con las gotas que como lágrimas destilaba el árbol. Hasta la misma Envidia alabaria la hermosura de su rostro, pues era tal, que no le excedian los retratos que al vivo se expresan del desnudo Amor; y para que entre estos y aquel no hubiera diferencia con el adorno, pudiera muy bien quitársele á este el carcax,2 y acomodarse á aquel.”



  1. Es cosa bien ridícula que el feto pudiese vivir y crecer despues de transformada en árbol su madre; pero tal es la naturaleza de las fábulas y ficciones poéticas, que confunden lo sensitivo con lo vegetativo. ↩
  2. Pinta á Adonis de un modo que solo le falta el carcax para equivocarse con Cupido. ↩