Tomo II · Libro quarto · Capítulo 51
Introduccion
Las hijas de Minias desprecian á Baco.
Á pesar de todos estos prodigios, Alcitoe, hija de Minéo, y sus hermanas, reprueban la celebridad de las Orgias,1 ó fiestas de Baco, y aun se atreven á decir que este no es hijo de Júpiter. Manda el gran Sacerdote publicar una fiesta; que las señoras y criadas no trabajasen aquel dia; que vistiesen su cuerpo de pieles, y dexasen sueltos sus cabellos, coronándose de pámpanos, y llevando en sus manos tirsos enramados. Las amenaza que de no hacerlo así experimentarian la ira de aquel Dios. Jóvenes y ancianas obedecen su órden: dexan el texido, la costura y la rueca; queman incienso sobre los altares de Baco, llamándole con los misteriosos nombres de Bromio y de Lieo: le llaman tambien hijo del fuego, engendrado dos veces,2 y que solo él tuvo dos madres: añaden á todos estos nombres el de Niséo, el de no barbado Tionéo: le atribuyen la gloria de haber sido el primero que plantó las vides,3 y por esta causa los renombres de Geneo, Nictelio, padre Eleléo, Jacho, Evan, y todos los demas que la Grecia inventó en honra suya. Tú eres, ó Baco, le dicen, aquel niño eterno, cuya juventud está siempre lozana; eres el mas hermoso y amable de los Dioses del Olimpo; quando te manifiestas sin los cuernos, que acostumbras llevar, tienes todo el esplendor y hermosura de una doncella jóven: tú conquistaste el Oriente hasta donde la aterrada India se baña por el remoto Ganges: tú castigaste á los sacrílegos Pentéo y al sanguinario Licurgo; precipitaste en las ondas á los perjuros marineros de Toscana. Va tirado tu carro de dos linces, cuyos elevados cuellos oprimes con pintados frenos, y te siguen las Bacantes, los Sátiros, y aquel borracho viejo,4 que apenas puede sostenerse con la férula,5 ni cabalgar bien en su cabizbaxo jumentillo. Por donde quiera que pasas te celebran el clamor de los jóvenes y las voces de las mugeres; suenan los panderos, las trompetas y las horadadas flautas. Hoy las Tebanas te invocan, y ruegan les asistas propicio y benigno, celebrando tu promulgada fiesta.
Solo las hijas de Minéo la profanan empleadas en cardar, en hilar y texer sus lanas, imponiendo tarea á sus criadas.6 „Mientras que las demas, dixo una de estas jóvenes, estan hoy ociosas, y solo cuidan de ofrecer incienso á una divinidad imaginaria, nosotras que trabajamos baxo los auspicios de Minerva, que es la mejor de las Diosas, procuremos suavizar nuestra útil tarea con discursos divertidos:7 contemos alternativamente alguna historia que nos entretenga y haga mas corto el tiempo.” Aprueban las hermanas su pensamiento, y la ruegan principie la conversacion. Como sabia una infinidad de historias, tardó en hacer eleccion por qual habia de dar principio. Dudaba si deberia hablar primeramente de tí, Dercere,8 convertida en pez, y que, despues de tu transformacion, habitas las lagunas de la Siria; ó de Semíramis, tu hija, que, baxo la figura de una paloma, fixó su morada sobre las altas torres de Babilonia; ó de los encantos de Nais, que con la dulzura de su voz, ó la virtud de algunas plantas, transformaba en peces á los jóvenes que se aficionaban á su hermosura, hasta que experimentó en sí igual transformacion; ó últimamente de aquel árbol, morera, cuyo fruto era antes blanco, y ahora le produce negro por el contacto de la sangre de dos desgraciados amantes. Agradóles esta; y como era la historia menos conocida de ellas, se determinó á referirla, y, continuando en hilar, la principió en los términos siguientes.
- Eran unos festivos sacrificios que se hacian á Baco, en los que las mugeres, llamadas Bacantes, iban como furiosas, y cuyos ritos describe el poeta en esta fábula y en otros lugares de sus obras. ↩
- Llamaban así á Baco, porque segun la ficcion mitológica fue extraido del vientre de su madre Semele, y colocado en un muslo de su padre Júpiter, donde estuvo hasta el legítimo tiempo de nacer. ↩
- Sin duda la deidad fabulosa de Baco se forjó sobre las noticias que los mitológicos hubieron de tener del Patriarca Noe, que fue el primero que plantó la viña, é inventó su cultivo y el uso del vino. ↩
- Debe entenderse Sileno, ayo de Baco, á quien los mitológicos pintan embriagado, y que no podia sostenerse sobre su asno. ↩
- Es la vara con que heria y dirigia al jumento. ↩
- En esto refiere y describe Ovidio las tres partes principales del lanificio, que son hilar, cardar y texer. ↩
- De esto se dexa ver que no es moderno, sino uso muy antiguo, el que las mugeres alivien y entretengan sus tareas, contando al compas de ellas cuentos y anécdotas divertidas. ↩
- Fue madre de Semíramis; la una fue convertida en pez, y la otra, despues de haber casado con Nino, Rey de Babilonia, y edificador de la famosa ciudad de Nínive, en paloma, segun las ficciones mitológicas. ↩