Tomo I · Libro primero · Capítulo 5
Fábula primera
DEL CAOS Y DE LA CREACION DEL MUNDO.
El mar, la tierra y el cielo, que por todas partes les sirve de bóveda, no eran ántes otra cosa que un aspecto uniforme de la naturaleza1 en todo el universo, al que los antiguos llamáron caos; porque era una masa tosca é informe, y un peso inerte, en que los principios de todos los seres estaban encerrados y confundidos. Aun no alumbraba Titan2 con su luz al mundo; ni Febe3 renovaba progresivamente los cuernos en su creciente.4 Ni la tierra, sostenida en su misma gravedad, mantenia el equilibrio en medio de los ayres.5
Ni Anfitrite6 extendia sus brazos7 hasta la extremidad de la tierra, y por donde habia tierra habia tambien agua y ayre. De este modo ni la tierra era sólida, ni el agua fluida: al ayre faltaba la luz; y en suma, ningun elemento tenia aun su propia figura. Los unos servian de obstáculo á los otros; pues en cada uno de ellos8 la frialdad chocaba con el ardor; la sequedad hacia resistencia á la humedad; la dureza á la blandura, y la levedad á la pesadez. Hasta que últimamente Dios, ó la Naturaleza9 mas probida, puso fin á todas estas desavenencias, separando el cielo de la tierra; esta de las aguas, y el ayre mas raro10 del mas denso. Desenvuelto el caos en esta forma, colocó á cada uno de los elementos en el lugar que le pertenecia, y los enlazó á todos en amigable concordia, bien que colocados en diversos lugares. Resplandeció aquella parte de fuego mas sutil y ligera del arqueado cielo, y fixó su asiento en el lugar mas eminente: el ayre es á este el mas inmediato en ligereza y situacion: la tierra, mas densa que estos, se apropió las partes mas crasas, y quedó en el centro equilibrada en su propio peso; y el agua que la ciñe ocupó el lugar último, coartando y penetrando la dura redondez de la misma tierra.
- Madre de todas las cosas. ↩
- Titan, el Sol: por antonomasia pone el nombre patronímico por el propio, pues el Sol fué hijo de Titan. ↩
- Febe, la Luna; como si dixera pura. ↩
- La Luna parece como que se renueva todos los meses, y los primeros dias aparece con cuernos. ↩
- Es constante que la tierra está circundada de ayres, en cuyo medio se sostiene en su propio peso. ↩
- Anfitrite, el Océano; pues fué hija suya. ↩
- Los mares del Mediterráneo, que parecen brazos del Océano. ↩
- Esto es, ó en aquella masa, ó en cada parte de uno de los elementos. ↩
- Ó la Naturaleza tenida tambien por Dios, pues por Naturaleza, segun Séneca, se entiende aquella porcion de divinidad que exîste en todos los seres. ↩
- Ayre mas puro, ó que está en la superior region; á diferencia del que está mas cercano á la tierra, que es mas denso. ↩