Saltar al contenido
Metamorfosis

Capítulo 20 de 161

Índice

Tomo I · Libro primero · Capítulo 20

Fábula XVI

Metamorfosis · Ovidio

SIRINGA TRANSFORMADA EN CAÑA.

No podia ya Júpiter sufrir los males á que veia expuesta á Iö; y para remediarlos, llamó á su hijo Mercurio, que es el que tuvo de Maya, y le mandó que diese muerte á Argos. No hubo en esto detencion; inmediatamente puso sus talares1 en los pies: acomodó á sus sienes el petaso, y á su mano aquella misteriosa vara que tiene la virtud de adormecer. Luego que se acomodó en esta forma, baxó á la tierra desde el alcázar de su padre: en ella se quitó el sombrero, y dexó las alas, quedándose solamente con la vara; y baxo el disfraz de pastor guiaba las congregadas cabras por descaminados campos, tocando la flauta. Admirado Argos del sonido que oía, le habló en estos términos. „Tú, quien quiera que seas, puedes venir á sentarte conmigo en este peñasco, porque no hay un lugar mas fecundo de yerba para el ganado, y ves la sombra, que es tan regalada para los pastores.”

Aceptó el nieto de Atlante2 la oferta de Argos; y despues de haberle divertido todo el dia con varios discursos, y cantado con el acompañamiento de la flauta, procuró se quedase dormido. Mas él trabaja con todo cuidado para no dexarse vencer del sueño; y aunque unos ojos dormian, no obstante velaban otros; y así pregunta á Mercurio quál era el orígen de aquella flauta que hacia poco tiempo era conocida. Entónces Mercurio le habló de esta manera:

„En los bien frescos montes de la Arcadia hubo entre las Amadriades3 una Nayade4 muy celebrada, á quien las Ninfas llamáron Siringa. Muchas veces habia esta burlado á los Sátiros5 que la perseguian, y despreciado los homenages que la tributaron todas las Deidades que habitan, ó en los umbrosos bosques, ó en la fértil tierra. Veneraba á Diana, y la imitaba en los mismos exercicios de la caza y en su virginidad; de modo que vestida con el trage de aquella, podia engañar á qualquiera, y ser tenida por la misma Diana,6 si no fuera su arco de cuerno, y el de la Diosa de oro. Pero á pesar de esta diferencia, no dexaban algunas veces de equivocarse. Pan,7 coronada su cabeza con hojas de pino, la encontró un dia que baxaba del monte Licéo, y la habló en estos términos: cede, bella Ninfa, á los deseos de un Dios que quiere ser tu esposo. Aun le quedaba que referir otras palabras; y la Ninfa, poco sensible á sus discursos, huyó por caminos extraviados hasta llegar al rio Ladon; pero hallándose detenida por las aguas, rogó á las Ninfas, sus hermanas, que la transformasen: tampoco refirió que Pan habia corrido tras ella, y que creyendo tenerla asida, se halló abrazado con unas cañas; y que miéntras él suspiraba, las agitó el viento, resultando un sonido muy parecido á los ayes de quien se queja: que entónces, habiendo quedado suspenso Pan con el nuevo arte y dulzura de aquella voz, dixo: ha de haber sin embargo entre nosotros una estrecha conexîon; y tomando algunas cañas desiguales, las unió con cera, y de ellas formó la flauta que se llama Siringa, conservando en ella el nombre de la Ninfa.”



  1. Mercurio, hijo de Júpiter y Maya, tenia el calzado y morrion con alas, como que era mensagero de los Dioses. El caduceo que llevaba significa la potestad que tenia para poner paz, pues tenia la tal vara eficacia para apaciguar qualquiera controversia. ↩
  2. Su madre Maya era hija de Atlante. ↩
  3. Ninfas que nacian y morian al mismo tiempo que los árboles. ↩
  4. Nayades se llamaban las ninfas tutoras de las fuentes. ↩
  5. Dioses campestres, libidinosos y luxuriosos. ↩
  6. Diana era una Diosa silvestre, hermosa con extremo, empleada en la caza, y conservó siempre su virginidad. Teníasela tambien por la Luna. ↩
  7. Dios silvestre, símbolo de la universal naturaleza. ↩